Cuidados después del tratamiento de los implantes dentales

Cuidados después del tratamiento de los implantes dentales

La implantología dental consiste en una intervención quirúrgica que, aunque sea menor, con anestesia local y ambulatoria, requiere de una serie de cuidados posteriores necesarios para minimizar las posibilidades de no osteointegración o de fracaso.

El postoperatorio no suele ser complicado, pero sí necesita que el paciente siga las indicaciones del odontólogo, pues el éxito prolongado de la colocación de un implante depende en gran medida de los cuidados postoperatorios que se practiquen.

Las pautas a seguir pueden variar según cada cirugía, el tipo de implantes dentales colocado y las condiciones personales de cada paciente, pero la medicación, el frío y la higiene son fundamentales para conseguir una recuperación lo menos dolorosa posible y sin complicaciones.

Las principales recomendaciones y cuidado tras el postoperatorio de implantes dentales

  1. Colocar una gasa seca sobre la herida. Si se produce pérdida de sangre, sustituir la gasa por una limpia.
  2. Para reducir el dolor y la inflamación tras el implante dental, se puede aplicar frío en la piel de forma intermitente, a la altura de la zona del implante, y utilizar analgésicos y antiinflamatorios el tiempo pautado por el odontólogo. La inflamación suele remitir al cabo de pocos días.
  3. Después de colorar los implantes dentales, no masticar alimentos, ni ingerir bebidas ni comidas calientes, hasta que se recupere la sensibilidad de la zona intervenida.
  4. Evitar, durante los primeros días, masticar con el área del implante dental y los alimentos de gran dureza.
  5. No realizar actividades de esfuerzo físico durante una semana, para mantener la presión arterial estable y disminuir el sangrado.
  6. Evitar el tabaco y el alcohol.
  7. La higiene oral es algo esencial, pero es importante evitar el cepillado de la zona donde se ha realizado el implante para no traumatizar la zona. Al día siguiente de haberse realizado la intervención se pueden realizar enjuagues con agua tibia y sal o con colutorios que contengan clorhexidina.
  8. Intentar dormir con la cabeza elevada con respecto al resto del cuerpo.

Siguiendo estas indicaciones ayudamos a que el implante dental se mantenga correctamente. Aun así, es importante prestar atención a determinados síntomas que pueden aparecer durante el postoperatorio y ante los cuales sería necesario acudir a consulta para la supervisión del odontólogo. Algunos de estos síntomas son el sangrado intenso y continuado, y el dolor constante aun con la ingesta de los medicamentos recomendados.

Les recordamos que es importante acudir a las revisiones siguientes a la intervención marcadas por el odontólogo, para que éste pueda comprobar que el implante dental y la boca siguen una recuperación satisfactoria.

Cómo afecta el tabaco a la salud oral?

Cómo afecta el tabaco a la salud oral?

Muchas veces tendemos a pensar que los efectos del tabaco sobre nuestra boca se limitan a simples tinciones de los dientes o a la aparición de halitosis, pero podríamos decir que estas son las consecuencias más leves; el verdadero problema está en lo que no vemos.

Si echamos un vistazo a las estadísticas, vemos que en la actualidad se estima que más de 55.000 españoles fallecen cada año como consecuencia del tabaco y la edad de inicio en este hábito está en torno a los 13 años, una de las más bajas de la Unión Europea.

Tener una buena higiene bucal ayuda a prevenir enfermedades, pero no implica que seamos inmunes a los efectos del tabaco. La cavidad bucal es una de las localizaciones donde más claramente se manifiestan los efectos nocivos, ya que constituye el principal canal de entrada, junto con las vías respiratorias, del humo a nuestro organismo. Por ello hablaremos en este post sobre la relación tabaco y salud oral.

 

Tabaco y salud oral

El tabaco, ya sea en formato industrial, tabaco de liar o tabaco de mascar, es altamente perjudicial tanto para nuestra salud bucal como general. Además, incrementa la posibilidad de padecer otras dolencias y enfermedades.

A nivel oral, el efecto más grave que se da por el consumo de tabaco es desarrollar un cáncer oral pero podemos hablar de más problemas de salud que acarrea el tabaquismo.

La única forma de paliar los efectos negativos del tabaco es dejarlo. El efecto adictivo de la nicotina es muy alto pero no hay otra solución.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), en España, un 30,3% de la población adulta es fumadora habitual.

Queremos aprovechar el Día Mundial sin tabaco, celebrado el día 31 de mayo, para recordar los efectos nocivos del tabaco y la importancia de mantener una buena salud oral.

Efectos del tabaco en la salud bucal

Tinción de los dientes

Los dientes de un fumador amarillean debido a la nicotina y el alquitrán se depositan en la superficie dental y que, en muchos casos, llega a penetrar en los túbulos dentinarios.

 Halitosis

Los componentes nocivos que posee el tabaco generan halitosis o acentúa la que ya se padecía. Además de olor a tabaco, este potencia la sequedad e irritación de las mucosas de la boca y de las vías respiratorias, por lo que no existe una correcta oxigenación y se produce el mal aliento.

Deterioro del sentido del gusto y el olfato

Según la Asociación Dental Americana (ADA), la acción del tabaco limita la percepción de sabores y olores, especialmente el salado; esto hace que los fumadores tienden a abusar inconscientemente de la sal, lo que puede provocar subidas de tensión arterial.

 Aumento del riesgo de sufrir periodontitis

El consumo del tabaco no sólo provoca tres veces más riesgo de sufrir periodontitis y de que ésta progrese más rápidamente, sino que se suele retrasar mucho más el diagnóstico; esto es debido a que el tabaco es un vasoconstrictor (reduce el riego sanguíneo de las encías) lo que provoca un aspecto más pálido y menos inflamadas de lo que realmente están.

 Bajo índice de éxito en tratamientos

El tabaco retrasa la curación de las heridas y también disminuye del riego sanguíneo en las encías de los fumadores, esto los hace más propensos a padecer infecciones y reduce significativamente la capacidad de reparación de los tejidos retrasando de forma notable la cicatrización de las heridas, tanto de origen traumático como quirúrgico.
Además, la tasa de fracaso de los implantes dentales es dos veces superior entre la población fumadora, debido a mayores dificultades para que el implante se una al hueso.

 Propensión a la aparición de caries

Encender un cigarrillo también influye en la aparición de este tipo de lesiones, pues entre los fumadores se observa una mayor cantidad de caries en las raíces de los dientes, ya que éste hábito provoca la pérdida de su soporte y expone la raíz. A su vez, presentan una disminución de la secreción salivar, lo que conlleva una menor capacidad neutralizadora de la placa.

 Cáncer oral

El tabaco contiene un alto número de sustancias cancerígenas que si además se asocia con el alcohol, que permeabiliza aún más las mucosas, el riesgo de sufrir un cáncer oral se eleva considerablemente.

Aunque la incidencia del cáncer oral en la población no es de las más altas (8 por cada 100.000 habitantes), esta patología presenta una alta tasa de porque suele diagnosticarse en estadios avanzados.

 Consejos para tus pacientes fumadores

Teniendo en cuenta el perjuicio que supone el consumo de tabaco para la salud oral, podemos ayudar a nuestros pacientes aconsejándoles una serie de acciones para tratar de reducir estos efectos con una buena salud bucodental.

Un correcto cepillado: Es fundamental llevar a cabo un buen cepillado para reducir todos los residuos que deja el tabaco en la boca. Es aconsejable aumentar la frecuencia de cepillado, con un mínimo de 3 veces al día, y hacerlo tras haber fumado. La lengua también tiene que ser objetivo del cepillado ya que es una zona muy afectada por el consumo del tabaco, por eso se produce una pérdida del sentido del gusto.

Utilización de un buen colutorio: Un buen enjuague bucal refuerza el cepillado y protege nuestro esmalte. Además, el colutorio acaba con el mal aliento provocado por el tabaco.

Uso de hilo dental: Para aquellas zonas a las que el cepillado no llega, la seda dental es una gran aliada para cuidar la salud dental. Protege las encías, muy vulnerables a los efectos del tabaco, y aporta frescor a la boca.

Por último, recomendar a los pacientes acudir con más regularidad a la clínica dental para poder llevar un mejor seguimiento de su salud dental y hacer limpiezas bucodentales más a menudo.

Clinica Dental especializada en tratamientos bucodentales

Calle princesa de Ëboli – Número 24 - Local 7

Entrada por la Calle Arroyo del Charco del Pescador

clinicaodontoartemadrid@gmail.com

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