ODONTOGERIATRIA

La odontología geriátrica se define como la rama de la odontología que se ocupa de los problemas odontológicos de las personas mayores.  En un amplio sentido de la palabra, se orienta a la atención de la salud bucal, cuyo estado físico esté significativamente influenciado por procesos degenerativos y enfermedades que se asocian habitualmente con la edad avanzada.

Con el paso del tiempo provoca un desgaste progresivo de la dentadura, así como una mayor debilidad en las encías. Factores como el tabaquismo, una medicación prolongada en el tiempo o el uso de prótesis provocan que la salud dental se resienta. La aparición de múltiples dolencias como la gingivitis, periodontitis, la pérdida de piezas dentales, caries, sensibilidad, boca seca y el cáncer oral entre otros.

por estas razones se decidió crear una especialidad dentro del campo de la odontología que se encargase de diagnosticar y de diseñar los tratamientos efectivos para preservar la salud dental de estas personas.

Es importante subrayar que este tipo de pacientes es más propenso a padecer otras enfermedades que terminan afectando a la salud dental. He aquí la importancia de contar con un especialista que tenga la capacidad de valorar todos los factores anteriores para acertar con su diagnóstico.

Los casos más usuales: el edentulismo y la periodontitis

Los casos de edentulismo (pérdida de piezas dentales que puede llegar a alterar la forma del hueso de maxilar y mandíbula) son mucho más frecuentes con la edad debido a múltiples factores. Uno de ellos es la periodontitis, provocada por la acumulación de sarro. Un profesional con experiencia y un adecuado calendario de visitas podrá poner en marcha las medidas profilácticas necesarias para evitar llegar a este extremo.

Además, el cuidado del aspecto estético termina mejorando la autoestima, lo que convierte cada visita al dentista en un paso clave para mantener el optimismo.

La odontogeriatría, una especialidad en auge

El experto en esta materia necesita una formación mucho más amplia que le permita no solo limitarse a solucionar el problema de salud dental, sino también analizar las causas que lo han provocado y sus posibles consecuencias. Así, su labor se convierte en imprescindible para detectar dolencias de gravedad de forma prematura.